Dulces de la playa: tradición que perdura verano a verano

Los Chilenos son fieles a sus dulces tradicionales todo el año, pero especialmente durante la temporada de verano, en la que churros y palmeras llenan las playas del país.

Cuchuflís
Imagen: ajisabel

Todos los veranos, o simplemente cuando las temperaturas de la primavera ya son lo suficientemente altas como para atraer personas a la playa, es común ver en diferentes balnearios a vendedores ambulantes ofreciendo un tentempié para sobrellevar el calor. Con sus gritos rítmicos y cantados, los vendedores se han transformado en una constante del panorama vacacional, pues ofrecen diferentes dulces tradicionales de Chile y nunca falta el veraneante hambriento (o tentado) que adquiere estas delicias.

Si bien estos dulces pueden ser encontrados durante todo el año en diversos lugares, es en la playa durante el verano en donde viven su época dorada, en donde compiten contra los clásicos y refrescantes helados.

A continuación te presentamos algunos de los más típicos:

Barquillos

Sin duda uno de los dulces típicos más sencillos que hay. Los barquillos son una hoja delgada de masa hecha en base a harina, azúcar y agua, la cual es enrollada para formar un tubo quebradizo. Si bien es simple, es también muy delicioso, aun cuando sea difícil de comer debido a su fragilidad.

Cuchuflís

Estos deliciosos dulces son los hermanos de los barquillos. Hechos con una masa similar, pero con una forma más pequeña, los cuchiflís vienen rellenos de manjar, lo que los hace irresistibles. También se les puede encontrar cubiertos con chocolate para agregarle más suntuosidad, aunque los cuchuflís playeros más clásicos no lo llevan. Se dice que hay dos teorías en torno a su origen: una es que se crearon en el tiempo de la colonia en la Plaza de Armas, los que empezaron siendo barquillos más grandes y rellenos, que luego fueron achicándose por tema de costos. Otra teoría es que los barquillos se rompían al venderlos, ya que son muy frágiles, por lo que los vendedores pidieron a los fabricantes encontrar una solución y añadieron manjar para darles más firmeza. Cualquiera sea su origen, los cuchuflís siguen siendo una de las golosinas favoritas en Chile.

Churros con manjar

Los churros están hechos de una masa a base de harina frita en aceite. En Chile se les rellena hasta el tope con manjar, lo que los hace más ricos aún. Tienen su origen en la península ibérica y existen en muchos países de Latinoamérica, como Argentina, Ecuador o Colombia, con diferentes nombres y rellenos, como de chocolate o crema, pero en Chile el más popular sigue siendo el de manjar.

Palmeras

Las palmeras son un clásico dulce playero que se hace de masa de hojaldre con miel o azúcar, para darle ese toque dulzón y crocante cuando uno le da una probada. Es una gran redondela de masa, más grande que una mano adulta, y es más rico cuando están frescas y crujientes. Se dice que tienen su origen en Italia o en España. En Chile se convirtieron en un éxito debido a las reposterías de El Quisco y El Tabo, que las introdujeron a las playas del país.

Maní confitado

Otro clásico destinado a saciar el hambre de veraneantes es el maní confitado. Maní bañado en caramelo rojizo, lo que lo hace crocante y dulce. En su formato más clásico de venta, un sobre delgado y largo de celofán o plástico transparente, este dulce no puede faltar en las playas chilenas.

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