Fiestas religiosas en Chile

Bailar con los demonios de La Tirana o recorrer las calles a caballo en la Fiesta de Cuasimodo son son algunas de las expresiones para celebrar nuestras tradiciones religiosas. Te invitamos a conocer algunas delas fiestas religiosas más populares de nuestro país.

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Desde el desierto en el norte hasta los fríos fiordos del sur, cada año distintas celebraciones religiosas congregan a miles de fieles y visitantes, ofreciendo a los asistentes y a los creyentes una experiencia única para conocer las costumbres del país y las tradiciones religiosas de los chilenos.

Un sinnúmero de ritos y creencias, que acompañados de danzas, vestimentas y oraciones, nos muestran la unión de influencias tanto europeas como de la cultura de nuestros pueblos originarios.

Estas son algunas de las fiestas más importantes:

La Tirana

Se trata de la fiesta religiosa más popular del Norte Grande de nuestro país, y una de las que más visitantes atrae. Aunque en la actualidad se realiza cada 16 de julio en conmemoración de la Virgen del Carmen, quien es considerada la “Patrona de Chile”, la celebración tiene un origen andino y está fuertemente relacionada con el culto a la Pachamama, la madre tierra para las etnias aymará y quechua. En otras palabras, la celebración de La Tirana es una demostración del mestizaje entre las culturas autóctonas americanas y europeas.

La fiesta se concentra en la localidad del mismo nombre, a 90 kilómetros de la ciudad de Iquique. La festividad, que dura varios días, está compuesta por una serie de ritos, cantos y bailes con atuendos altiplánicos, resaltando fuertemente los colores y diversas formas. La más famosa de estas danzas es la “Diablada, donde bailarines con grandes y coloridas máscaras de demonios se enfrentan a las fuerzas del bien, lideradas por el arcángel Miguel. Todo es acompañado por grandes bandas de instrumentos de bronce y tambores, que animan la celebración sin detenerse.

A la celebración asisten visitantes de todo Chile, e incluso desde Perú y Bolivia. Una fiesta que firmemente nos une a nuestros países vecinos en creencias, bailes y tradiciones.

Fiesta de Cuasimodo

Esta celebración religiosa tiene su origen particularmente en el campo chileno. Se lleva a cabo el primer domingo siguiente al día de pascua de resurrección en localidades de la zona central cercanas a Santiago, como Lo Abarca, Cuncumén, Lo Barnechea, Llay Llay, Colina, Peñalolén, Casablanca, Talagante, Conchalí, Isla de Maipo y Maipú.

La fiesta se remonta a la época de la Colonia, cuando los sacerdotes visitaban los pueblos para llevar la comunión a los enfermos y ancianos que no podían cumplir con sus obligaciones religiosas durante Semana Santa. Para evitar que los sacerdotes fueran asaltados por bandidos durante la travesía, los huasos católicos los acompañaban distinguiéndose con pañuelos blancos en la cabeza.

Las cofradías cuasimodistas se preparan durante todo el año, uniendo familias y comunidades en la confección de los trajes y la decoración de las carretas que se utilizarán en la procesión. En las zonas más urbanas dentro de Santiago donde la celebración se ha hecho muy popular, incluso se ha implementado el uso de bicicletas, que adornadas al igual que las carretas y los caballos forman también parte de esta caravana.

Virgen de Lo Vásquez

Considerada como la celebración religiosa más grande celebrada en nuestro país, se realiza el 8 de diciembre en el día de la Inmaculada Concepción, donde muchos católicos asisten a santuarios dedicados a la Virgen. Lo Vásquez se encuentra en la comuna de Casablanca, en la ruta que une a Santiago con Valparaíso y es el principal santuario visitado por fervientes creyentes cada año.

Tanto desde la capital como del litoral central, miles de peregrinos se dirigen a la Iglesia de Lo Vásquez para pagar mandas o agradecer favores concedidos a la Virgen. Es tal la concurrencia de peregrinos, que parte de la ruta es cerrada a los automovilistas para facilitar el traslado de los fieles; lo que lo ha hecho popular entre ciclistas que también aprovechan la carretera cerrada. Alrededor del templo también se establecen puestos de comercio ofreciendo comida y artículos variados.

San Sebastián

Ubicado 68 kilómetros al este de Concepción, Yumbel es un pueblo de 20 mil habitantes que cada verano recibe a más de 300 mil visitantes. ¿La razón? En esa fecha se venera a San Sebastián, uno de los primeros mártires del cristianismo según la tradición católica. El culto local comenzó en 1663, cuando los españoles llevaron al pueblo una imagen tallada en madera de cedro del santo, la misma que hoy se encuentra en el altar del Templo Católico de Yumbel.

Los habitantes de Yumbel comenzaron a atribuirle milagros al santo, como la extinción de un incendio en 1747, haciendo crecer la reputación del pueblo como ciudad santuario. En torno a la festividad religiosa se desarrollan una serie de actividades relacionadas a la comida local y el comercio, desde ropa hasta artículos religiosos.

En San Sebastián es posible ver las tradiciones rurales del centro-sur de Chile con el fervor religioso, ya que muchos peregrinos llegan con trajes típicos del campo chileno. La celebración oficial es el 20 de enero, pero dado que muchos campesinos trabajan para esa fecha, también se celebra el “20 Chico”, correspondiente al 20 de marzo.

El Nazareno de Caguach

Cada 30 de agosto en la isla Caguach, Región de los Lagos, se realiza la de Jesús de Nazareno de Caguach, la mayor fiesta religiosa de Chiloé. Los visitantes viajan desde rincones de todo el archipiélago y organizan una regata para llegar masivamente en sus barcazas y lanchas, a través de los hermosos fiordos e islotes de la zona. La tradición comenzó el año 1778 de la mano de los sacerdotes franciscanos, quienes instalaron en el templo de la isla una figura de Jesús. La estructura de madera es un fiel representante de las iglesias chilotas, 16 de las cuales tienen la categoría de Patrimonio de la Humanidad, incluyendo la de la isla Caguach.

Hoy en día la celebración es preparada en conjunto por las diversas islas, quienes están a cargo de decorar la iglesia, las celebraciones y preparar la llegada de los fieles y peregrinos. Una celebración única que recoge la magia y las tradiciones del archipiélago de Chiloé.

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