Historietas chilenas, gusto de pequeños y grandes

Divertidas, críticas, educativas, o satíricas, las historietas han sido una forma de expresión artística que ha estado presente a lo largo de la historia de nuestro país.

Memoria Chilena
Memoria Chilena
English version Chilean Comic Strips

Por más de 100 años los cómics o historietas cómicas han venido actuando como un reflejo de la cultura y la idiosincrasia de la sociedad chilena. Un arte que ha sabido actuar como un agente crítico de la sociedad, como un escape cómico de la cotidianidad y como una expresión artística por sí misma.

La historia de las tiras cómicas en Chile se remonta al año 1906, cuando por primera vez el semanario Zig-zag comenzó a incluir a un divertido personaje de procedencia alemana que llegaba a Chile por orden del gobierno de su país. De la mano del artista Lustig, el profesor Fritz Von Pilsener, junto con su perro Dudelsackpfeifergeselle, lidiaban constantemente con diversos contratiempos y situaciones causadas por su desconocimiento de la lengua y de la cultura local, historieta que llevaba el nombre de “Un alemán en Chile”.

A partir de este punto, las tiras cómicas se hicieron cada vez más comunes en los diarios y revistas nacionales; en un principio eran en su mayoría de procedencia extranjera traducidos al español, pero con el pasar de las décadas el producto nacional se hizo aún más recurrente. A inicios de 1930 era común que diariamente aparecieran estas publicaciones en todos los periódicos; fuertemente influenciados por la contingencia nacional y la crisis económica, estos daban espacio así para la sátira política. Ya a finales de la década los personajes chilenos comenzaron a aparecer diariamente en la prensa y se dio un paso a lo que se conoce como la Edad de Oro del cómic chileno.

Durante la década de 1940 comenzaron a aparecer las primeras revistas nacionales que se dedicaban completamente a la publicación de historietas, tales como las revistas “Pobre Diablo” y “Okey”, que dieron espacio a artistas nacionales que luego pasarían a ser grandes exponentes de esta representación artística. Una de las revistas que ganó mayor notoriedad y que fue parte de nuestra cultura hasta el año 2006 es “Barrabases”, creada por la mano e intelecto de Guido Vallejos. La historia giraba en torno a un grupo de fútbol infantil, y que a través de divertidos diálogos hacía referencia a figuras del ámbito nacional, equipos de fútbol o sucesos del mundo.

Otras historietas que aparecieron durante este periodo y que son consideradas las más populares y exitosas tanto a nivel nacional como internacional fueron “Pepe Antártico” y “Condorito”. La primera fue creada por el artista nacional Percy y giraba en torno al personaje de Pepe, un hombre pequeño y narigón que se caracteriza por su actitud de galán con las mujeres y por siempre tratar de aprovecharse de las situaciones. Fue publicada por primera vez por el diario “La Última Hora”, luego difundida por “El Mercurio” y actualmente es posible leer sus aventuras en “La Cuarta”. Fue tanto el éxito de “Pepe Antártico” que sus historietas se han traducido al alemán, inglés, finlandés y francés, entre otros idiomas.

La historia de “Condorito” se dió a conocer por primera vez en agosto de 1949, con un aspecto mucho más simple que el actual. El protagonista es un cóndor humanizado que se caracteriza por su ingenio, picardía y su actitud bromista; una caricaturización del chileno común y corriente. Junto con todo el universo de Pelotillehue y decenas de personajes, esta historieta creada por Pepo ha sido sin lugar a dudas la más popular del país y ha sido distribuida en países como Estados Unidos, Italia y Japón, convirtiéndola en una de las tiras cómicas más relevantes de Hispanoamérica, junto con “Mafalda”.

A partir de las década de 1960 las temáticas comenzaron a variar y aparecieron tiras cómicas que lidiaban con todo tipo de temáticas, tales como “Rocket”, “El Jinete Fantasma” o la popular “Mampato”. Esta última contaba la historia de un niño que viaja a través del tiempo y el espacio descubriendo nuevos mundos y personajes, entre ellos un hombre de la prehistoria llamado Ogú, quien se vuelve su compañero de viajes. A diferencia de las historietas anteriores, “Mampato” tenía un carácter educativo y estaba dirigida a públicos infantiles y juveniles.

La Edad de Oro de las historietas se vio frenada por los eventos políticos y económicos de la década del 70, donde varias de las revistas fueron canceladas. A partir de 1980 comenzó un movimiento underground de historietas, donde en las diversas universidades del país se comenzaron a difundir trabajos de forma gratuita, pero sin alcanzar una producción en masa. Los periódicos, por su parte, difundían historietas internacionales como “Garfield”, “Calvin y Hobbes” o “Peanuts”, junto con las más exitosas a nivel nacional, “Condorito” y “Pepe Antártico”.

A partir de 1990 las historietas hispanoamericanas no han logrado tener mucho éxito a nivel internacional, esto debido a la diferencias idiosincráticas entre los países latinoamericanos y europeos. El producto nacional comenzó a ser distribuido en tiendas especializadas y en los últimos años han aparecido historietas como “El Brujo” o “Chancho Cero”, junto con diversos proyectos de novelas gráficas.

Algunos artistas han decidido difundir su trabajo a través de las opciones que da internet, ya sea por redes sociales u otros medios, dando pie a la formación de webcomics y fanzines. Actualmente han surgido diversos cómics que han logrado cierto grado de notoriedad a nivel nacional, tales como el “Chilotito” y “Anotación Negativa”, junto con artistas destacados como Gabriel Rodríguez, quien actualmente se encuentra radicado en Estados Unidos y ha sido galardonado por su trabajo con “El Pequeño Nemo”.

De a poco las tiras cómicas nacionales han ido evolucionando, ya sea en sus temáticas, formas de distribución y en el estilo artístico, pero de a poco este arte ha logrado reencontrar su espacio en los ámbitos artísticos y en la cultura chilena.

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