Inauguran la primera escuela de música 100% sustentable en la Isla de Pascua

Hace un par de meses, la concertista de piano Mahani Teave lideró una campaña en Indiegogo para financiar una escuela de música en la Isla, la cual abrió sus puertas oficialmente el pasado 16 de diciembre.

Música Isla de Pascua

Mahani Teave nació en Isla de Pascua y fue allí donde comenzó su formación en el piano, con la única profesora y el único instrumento que había en la isla en ese entonces. La partida de su mentora obligó a Mahani a trasladarse a Valdivia, para luego terminar sus estudios de piano en Alemania. En 2004, Mahani regresó a la isla para dar un concierto, luego del cual una pequeña se le acercó con una carta en la que le contaba de su sueño de ser flautista. “Estoy dispuesta a dejarlo todo; mi familia, mi tierra, para ir a estudiar”, decía la carta. “Esa carta cambió mi vida”, cuenta Mahani en la página de Indiegogo, donde los aportes voluntarios superaron el presupuesto inicial para financiar la construcción de la primera Escuela de Música en Rapa Nui.

La escuela funciona hace dos años bajo el alero de Toki, una ONG liderada por Mahani que busca proteger el patrimonio cultural, social y ambiental de la isla. Allí se imparten clases de piano, cello y ukelele. Sin embargo, durante todo este período, las sedes de las clases han ido itinerando a falta de un lugar propio.

El pasado 16 de diciembre eso cambió cuando se inauguró la primera etapa del proyecto “Escuela de Música Sustentable en Rapa Nui”. Para el desarrollo del mismo, Mahani Teave contó con la colaboración del Ingeniero en Construcción Enrique Icke, que donó el terreno para la construcción y que asesorará su segunda etapa y del arquitecto norteamericano Michael Reynolds, conocido como “Garbage Warrior”. Reynolds es famoso por su método de “Earthship Biotecture”, el cuál consiste en trabajar con materiales básicos como el cemento combinados con residuos de todo tipo, en este caso, la misma basura producida en la Isla, desde neumáticos a botellas.

Para llevar a cabo tal hazaña, Reynolds reclutó a más 70 voluntarios de diversas partes del mundo; además de trabajar con 80 voluntarios de la isla. El proceso no fue solo mano de obra, sino que involucró una serie de capacitaciones sobre cómo reutilizar la basura, con el fin de generar un impacto a largo plazo que se vea reflejado en la calidad de vida de los isleños.

El proyecto, que también es apoyado por Levantemos Chile y Entel, contará con 9 salas de música, 1 oficina para TOKI y se prevé que su segunda etapa esté completa en Junio de 2015, cuando podrá albergar a más de 225 niños de la Isla. Además, se planea ampliar la oferta académica de la Escuela, incluyendo cursos de arte, danza, escultura y rescatar tradiciones que están al borde de la desaparición, como los cánticos ancestrales de la Isla, con el fin de resguardar el patrimonio cultural Rapa Nui en todas sus expresiones.

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