Potencian monumento nacional en el fin del mundo

2 millones de dólares buscan invertirse con una licitación internacional al fuerte Bulnes, donde Chile tomó posesión de la Patagonia.

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A través de un concurso público e internacional y con el fin de potenciarlo con al menos 2 millones de dólares, el Ministerio de Bienes Nacionales de Chile licitará la explotación de uno de los sitios patrimoniales más importantes del fin del mundo.

Se trata del fuerte Bulnes, una réplica del sitio donde a mediados del siglo XIX se tomó posesión de la Patagonia y el estrecho de Magallanes, que conecta en la zona más austral del continente americano los océanos Pacífico y Atlántico.

El hito se halla 38 millas al sur de la capital de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, Punta Arenas, y está emplazado en el parque Rey Don Felipe, de 133 hectáreas (328 acres) y que es visitado anualmente por 13 mil personas.

La idea de la cartera gubernamental es fomentar en el monumento nacional declarado en 1968 proyectos de inversión turísticos, histórico-culturales y de conservación, que permitan una administración sustentable en el tiempo.

La propuesta identifica tres áreas de negocios:

Plataforma turística (Macrozona): se hace cargo de las actividades exógenas del parque, relacionadas con la conexión de éste con su entorno estratégico, y aquellas que proveen de los servicios de alojamiento, restaurante y excursiones hacia lugares localizados fuera del parque. Por las características propias de los servicios y productos que ofrece esta unidad, vinculada netamente a aspectos turísticos, es la que ofrecería mejores resultados desde el punto de vista financiero.

Unidad de Negocio Carga Cultural: se hace cargo de los aspectos  asociados a la historia, arqueología y cultura del parque, desarrollando infraestructura como museos de sitio, centro de eventos y cafetería/restaurante.

Unidad de Negocio Naturaleza: se relaciona con los servicios y productos del excursionismo, como miradores, senderos, área de camping y picnic, torre de observación.

“Algunas ventajas comparativas que posee el lugar y que garantizarían el éxito del negocio son fundamentalmente el innegable componente histórico y la configuración territorial como parque natural; la presencia de los principales activos patrimoniales de la zona; la conexión indiscutible con zonas de turismo internacional y la existencia de voluntad gubernamental para su desarrollo”, indicó la cartera gubernamental.

El plazo estimado para la recuperación de las áreas de negocios de la macrozona turística y de emprendimientos de naturaleza es de cinco años y los proyectos que resulten adjudicados recibirán los terrenos en concesión por 25 años.