Siguiendo los pasos Violeta: Las nuevas voces femeninas del folclor chileno

Son jóvenes que llevan la canción popular de Chile en la sangre y, tal como lo hizo Violeta Parra en su momento, buscan llevarlo al mundo.

El Parcito
Imagen: El Parcito - Sitio Oficial

Durante la década de los 50, Violeta Parra llevó las canciones del campo a Santiago y al mundo. Hoy, más de medio siglo después, nuevas voces jóvenes se encargan de rescatar la tradición folclórica de Chile para posicionarla en el escenario de la música actual.

Natalia Contesse: De la investigación al folclor

Antes de dedicarse a la música, Natalia Contesse se desenvolvía en el mundo de la investigación. Sin embargo, nunca estuvo alejada del folclor, ya que su línea de investigación siempre estuvo enfocada en la cultura tradicional y el arte popular. El 2011 lanzó su primer disco “Puñado de Tierra”, bajo el alero de Sello Azul, que cada dos años edita proyectos musicales chilenos. Allí, destacan canciones como “Décimas al agua”, en la que, siguiendo la estructura popularizada por Violeta Parra y acompañada sólo de su guitarra, la voz de Contesse le pide al agua que siga bañando los paisajes naturales de Chile. El 2013 lanza “Corra la voz”, su segundo trabajo, en el que a su guitarra se suman instrumentos de viento, dándole a canciones un sonido más rico que intenta abarcar la tradición musical de Chile de norte a sur; intento que se refleja en su primer sencillo, “Quiero Bailar Contigo”.

Paralelo a su carrera musical, Natalia Contesse también participa en la “Escuela Chilena de Folclor y Oficios”. Ubicada en La Reina, en el mismo lugar en que Violeta levantó una carpa para enseñar y difundir el arte popular chileno con el sueño de algún día crear la primera universidad de folclor chileno, la Escuela mantiene vivo el sueño de Violeta Parra, ofreciendo un espacio en el que la cultura tradicional convive con sus manifestaciones contemporáneas, como lo es la música de Natalia Contesse.

Evelyn Cornejo: El espíritu de América Latina

Con un disco autoeditado y otro lanzado bajo el alero de Sello Azul, Evelyn Cornejo ha impresionado a más de uno con sus melodías. Con un enfoque más global, las canciones de Evelyn rescatan sonidos de toda América Latina, con letras que van desde lo más personal a temas políticos transversales a todo este sector del continente. Así, en “Los Ratones”, Evelyn habla del desamor, mientras de fondo la acompañan sonidos típicos de la tradición folclórica boliviana. Una admiradora confesa de Violeta Parra, otra de las canciones que destaca en su disco homónimo es su versión del clásico “Versos por la niña muerta”.

La Pájara: Entre el folclor y el pop

Detrás de La Pájara está la cantautora Javiera Bobadilla. “La Retirada”, el primer sencillo de su disco debut “Malvarrosa”, fue elegido para representar a Chile en la competencia folclórica del Festival de Viña del Mar de 2014, en el que resultó ganadora del certamen y también galardonada como Mejor Intérprete. Antes, participó en el Festival del Huaso de Olmué y el 2010 fue la voz de la canción oficial que celebraba el bicentenario de Chile.

En “Malvarrosa”, las raíces folclóricas y los sonidos más contemporáneos fluyen de forma natural y parecen ser uno solo. En “Me niego”, La Pájara nos presenta un comienzo fresco, con arreglos de voces que hacen evidente su juventud contemporaneidad; sin embargo, a medida que la canción progresa se unen las cuerdas que de a poco le van dando el toque que la puede ubicar lado a lado con las el folclor tradicional de Chile.

El Parcito: Canción popular pura

Detrás de El Parcito, el dúo liderado por Patricia Díaz Vilches y Claudia Mena Cáceres, hay un importante trabajo de investigación. Con la intención de rescatar la tradición folclórica de Chile en su estado más puro, Patricia y Claudia han recopilado en campos, casas de canto y chinganas, canciones que no son tan familiares para los oídos de la ciudad. Sin muchos arreglos y con un sonido más crudo, sus dos discos publicados hasta ahora son el fruto de ese arduo trabajo de investigación y recopilación. En su última placa, “Como me voy curando el Parcito, de chinganas y casas de canto”, publicada en 2013, destaca la tonada “El engreído”, original de la investigadora y folclorista Margot Loyola y Cristina Miranda. Con el espíritu del campo a flor de piel, la interpretación de El Parcito fue galardonada en los Premios Altazor 2014 como Mejor Canción de Raíz Folclórica.

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